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YOGA

Recursos utilizados en mis clases

\Tomar conciencia de cómo esta el cuerpo, registro de sensaciones (tensiones, peso, volumen, temperatura, alineación) para reacomodar el cuerpo según esa percepción, escucho que me dice el cuerpo.

\ Utilizar un motor de movimiento, un punto para iniciar el movimiento, la atención esta puesta solo en una parte del cuerpo y a partir del registro ver por que camino va el movimiento, donde empieza y donde termina, observar si hay lugares a los que no llega el movimiento o zonas que se mueven en bloque, para ir cada vez mas, soltando la musculatura que mantiene fija a las articulaciones de los huesos.

\ Estos dos puntos anteriores van limpiando y creando nuevos receptores que llevan la información al cerebro. En el cerebro hay un mapa donde figura nuestro cuerpo, en todos la zona mas amplia de ese mapa es la boca y las manos porque es donde desarrollamos nuestra mayor sensibilidad por el habla y la motricidad fina (lo que nos permite escribir) al realizar este ejercicio de toma de conciencia ampliamos en ese mapa otras zonas de nuestro cuerpo y eso nos ayuda a corregir nuestra postura y nuestra imagen corporal. La imagen corporal es aquello que nosotros creemos ver en el espejo, es como nos vemos en nuestra mente ya que nunca nos vemos tal cual somos, vemos lo que queremos ver, por eso muchas veces no nos damos cuenta que estamos que estamos torcidos porque nuestro cerebro nos dice que estamos derechos. Al afinar la escucha, se va corrigiendo ese mensaje distorsionado que nos llegaba y nos vamos corrigiendo.   Es imprescindible que los movimientos sean lentos y pausados.


Mapa mental: representación para reflejar la porción de la corteza motora primaria que se encarga de cada área del cuerpo, se llama homúnculo motor ó homúnculo sensorial.


Pueden ver este video

http://www.dailymotion.com/video/xbxpdq_el-homunculo-sensorial-de-penfield_school


\ Al llevar la atención a una parte y pensar, visualizar, imaginar en soltarla, relajarla, estamos llevando ese estímulo del cerebro por las vías nerviosas a esa zona, activando el sistema nervioso y llevando el oxígeno que le permite relajarse.   Es necesario que los movimientos se coordinen con la respiración.

\ La alineación de los huesos permite el mejor uso de la fuerza que se aplica.

\ La 3ª ley de Newton nos dice que a una fuerza ejercida en línea recta sobre un objeto, se corresponde una fuerza igual en magnitud y dirección, pero con sentido opuesto. Por tanto si aplicamos una fuerza sobre el piso, presionando o empujando nuestros pies o manos, va a haber un empuje igual desde el piso hacia las piernas o brazos.

\ Al utilizar los dos puntos anteriores estamos usando el recurso denominado economía del movimiento o de las fuerzas. Dejamos que las fuerzas se distribuyan de la manera más eficiente, y sin producir fricciones innecesarias que puedan llegar a lastimarnos.

EUTONIA - RUTH NEJTER

El equilibrio de las tensiones: una propuesta a la que invita la eutonia

Eutonia significa tono armonioso, y refiere a una modalidad de abordaje corporal que a través de distintos recursos y propuestas de trabajo tiene como objetivo poner a la persona en CONTACTO CONSIGO MISMA ofreciéndole la posibilidad de indagar en el conocimiento de su corporalidad para comprender la estrecha relación que existe entre las conductas y actitudes posturales, los estados emocionales y el modo en que cada uno se relaciona con el mundo externo.

El “sentir y observar” sensaciones que llegan a la conciencia, permite acceder a un verdadero descubrimiento de los propios procesos personales. Sensaciones y percepciones que devienen imágenes, palabras, recuerdos, pensamientos, sentimientos.

El tono muscular es un estado de base de la musculatura que funciona como sostenimiento del cuerpo, aumenta cuando estamos en acción y disminuye cuando estamos en reposo. También la musculatura es siempre “telón de fondo de las emociones”.

Acceder a este aprendizaje permite tornar a la persona mas sensible al conocimiento de si misma para poder “estar a tono” en cada situación cotidiana, acorde a sus necesidades, equilibrando sus tensiones psicofísicas y cuidando su salud.

Para que esto sea posible partimos de una experiencia vivencial que toma como inicio el reconocimiento de la propia anatomía, sensibilizando la piel, afirmando la sensación y conciencia de la estructura ósea, recalando en la musculatura, las articulaciones, las formas y los volúmenes de cavidades. Que siento? Que percibo? Aparece algún malestar? Hay dolor? Hay registro de sobrecarga tensional en alguna zona? Puedo también registrar zonas placenteras? Estas y muchas otras observaciones conllevan al “darse cuenta corporal” (awareness) y permite asumir la responsabilidad y el cuidado propio, aprendiendo a elegir y seleccionar lo mas conveniente para cada circunstancia.

Lo interesante de la tarea se centra no en la cantidad de veces que se repite una ejercitación sino en la calidad de su hacer, en la atención que ponemos en su acción, no en cuanto hago sino en como lo voy haciendo. Este modo de accionar permite tornarnos mas armoniosos y eficaces en las actividades ya sea en lo cotidiano, en lo artístico, en la labor de cada uno.

FEDORA ABERASTURY

 Una aproximación al Sistema 

Una definición: El cuerpo es nuestro instrumento de trabajo, porque entendemos que es a través de él que podemos llegar a la totalidad del ser.

El pensamiento consciente, en contraposición al pensamiento mecánico, es una fuerza extraordinaria, de la cual disponemos cuando el cerero se relaja o deja de estar tensionado.

El pensamiento como fuerza capaz de descubrir y despertar los centros de energía, que serán desarrollados en el transcurso de la práctica.

Tomar conciencia del hecho de pensar era uno de los ejercicios al que nos referíamos como “pensar que se piensa”, en el observábamos nuestro pensamiento… La experiencia de ser observadores de nosotros mismos provoca definitivamente una toma de conciencia.

El pensamiento consiente es el que producimos voluntariamente; se dirige a los centros de energía y a las articulaciones que deseamos trabajar. Al colocar el pensamiento en un determinado lugar, ese lugar se hace presente y la energía se concentra en ese punto.

De esta manera, rescatamos la magia creadora de la palabra. El pensamiento-palabra debe tener intención, fuerza, vibración, deseo. Se debe pensar la palabra libre de toda imagen y dejar que la palabra actué por sí misma. Las imágenes nos hace ir por caminos conocidos y, de lo que precisamente se trata, es de transitar lo que no conocemos.

Observaciones

  • Relajación no es abandonarse, es dejar pasar.

  • Ámbito de la conciencia: hay que lograr un estado de conciencia previo al acto consciente de pensar. Esta energía nos permite llegar a las fuerzas que están dormidas en los centros del sistema nervioso

  • Cuando la atención se centra en lo que puede y se tiene, lentamente vamos creando la posibilidad de que esto se extienda, se explaye y que lo que se opone al movimiento vaya cediendo paso.

  • No debemos querer hacer lo que dice la orden, si no darla internamente y con fuerza y permitir que suceda.

    • Cristina Suarez​

Técnica del Movimiento significa poder llegar a adquirir un conocimiento acerca del uso de nuestro cuerpo, el cuerpo total, es decir todo lo que involucra la apariencia que mostramos, que no es sino el reflejo de un complejo y misterioso funcionamiento. Todas las disciplinas cuyas propuestas abarcan la enseñanza del manejo de nuestro “instrumento-cuerpo”, entre las cuales incluyo la que transmito, deben tratar de proporcionar un conocimiento que nos lleve por espacios desconocidos, más allá de lo que puede ofrecernos el conocimiento conceptual. Estas palabras de Fedora describen su posicionamiento en el abordaje corporal. Un abordaje en el que el pensamiento juega un papel fundamental, en el que estamos invitados y provocados a Pensar lo que Sentimos (y no a sentir lo que pensamos), porque es la conciencia la que nos lleva a las profundidades de la creación. Fedora pensó su Sistema para todas las personas; pero su concepción de un ser humano total, involucrado en el develarse a sí mismo a través del pensamiento-movimiento y capaz de despertar las energías dormidas llegando a los lugares desconocidos del propio cuerpo generó que muchos artistas se acerquen a su técnica. Al recorrer las páginas de estos Escritos, descubrimos algunos de los motivos de este interés: sus conceptos sobre la presencia humana, el deshacer el gesto estereotipado, la articulación del pensamiento con la acción, la relajación como una búsqueda activa de la energía necesaria que nos puede llevar a límites insospechados, la metodología del uso de las órdenes mentales, la labor de deshacer conscientemente los hábitos del movimiento, la singularidad de los espacios anatómicos en los que pone la mirada.  Como dice la filósofa María Zambrano: El pensar tiene un movimiento interno que se verifica dentro del propio sujeto. Entonces, este libro es la posibilidad de adentrarnos en el movimiento interno de Fedora y, a la vez, resonar por simpatía con él. Fedora es una creadora y referente dentro de las llamadas Gimnasias Conscientes, que desarrolló en nuestro país esta técnica que hoy se continúa transmitiendo y desarrollando no solo aquí, sino más allá de nuestras fronteras.

AUTOCONCIENCIA POR EL MOVIMIENTO  FELDENKRAIS

La autoimagen

Cada uno de nosotros habla, se mueve, piensa y siente en forma distinta, de acuerdo, con la imagen de sí mismo que ha construido con los años. Para modificar nuestra manera de actuar debemos modificar la imagen de nosotros mismos que llevamos dentro. Esto implica, cambiar la dinámica de nuestras reacciones, no el mero reemplazo de una acción por otra. Tal proceso supone no solo cambiar nuestra autoimagen, sino también la índole de nuestras motivaciones, y movilizar además todas las partes del cuerpo interesadas en ello.
Nuestra autoimagen consiste en los cuatro componentes que intervienen en toda acción: movimiento, sensación, sentimiento y pensamiento.
Los cambios se tornan fijos como hábitos. Nuestra autoimagen nunca es estática, tales cambios poco a poco se transforman en hábitos. En la edad temprana, cuando la imagen va cobrando forma, su ritmo de cambio es activo, rápidamente se adquieren formas de acción nuevas. Las experiencias del propio niño y su herencia biológica se combinan lentamente, hasta crear una manera individual de pararse, caminar, hablar, sentir, atender.
Cómo se forma la autoimagen. Por estar el instinto, el sentimiento y el pensamiento conectados por el movimiento, el papel que cumplen en la creación de la autoimagen se releva por si solo cuando consideramos el papel que corresponde en ella el movimiento. Podemos considerar que existe una base experimental suficiente para justificar la suposición de que ciertas células específicas activan músculos específicos por lo menos en sus movimientos básicos y elementales. Cuando el bebe utiliza las manos para tocar desmañadamente conoce por el tacto lo que ya conoce con los labios y la boca, a partir de allí progresará gradualmente hacia el descubrimiento de otras partes de su cuerpo y sus relaciones mutuas, de donde resultarán sus primeras nociones de distancia y volumen.
La autoimagen en la corteza motriz. En la superficie de la corteza motriz del cerebro del infante de un mes solo se representan las zonas de acción voluntaria. Observaríamos una imagen funcional en que el cuerpo humano estaría indicado por 4 delgados trazos correspondientes a las extremidades, unidos entre si por otro corto y fino, correspondiente al tronco y en que los labios y la boca ocuparían la mayor parte de la imagen. Cada función nueva modifica la imagen. La imagen muscular de la corteza motriz es única para cada individuo. Solo la imagen muscular ha sido comprobada por observación. No hay prueba experimental similar en relación con la sensación, el sentimiento o el pensamiento.(esto ya no es así)
Nuestra autoimagen es más limitada y pequeña que nuestro potencial. Alcanzar los objetivos inmediatos tiene un aspecto negativo. El aspecto negativo de aprender a alcanzar objetivos reside en que tendemos a poner fin al aprendizaje cuando hemos adquirido conocimientos suficientes para lograr nuestra meta inmediata, no buscamos superarnos o perfeccionarlo. La educación que cada generación trasmite a la siguiente se limita a perpetuar los hábitos mentales de la primera. La educación se mejora solo en la medida de lo necesario y lo posible para que una generación nueva reemplace a la anterior bajo condiciones más o menos similares. La mayoría de las personas solo alcanzan a utilizar poco mas que una fracción diminuta de su capacidad potencial puede que algunas funciones potenciales nunca maduren puesto que el organismo no necesite ejercerlas, sea porque no le resultan valiosas como tales, o porque sus impulsos lo llevan por un camino distinto. Ambos procesos son comunes. Y la verdad es que las condiciones sociales permiten que un organismo funcione como miembro útil de la sociedad sin que en modo alguno desarrolle sus aptitudes hasta el punto máximo.
El hombre se juzga a si mismo por su valor en la sociedad. La tendencia general hacia el mejoramiento social ha conducido directamente a desatender, si no a descuidar por completo, el material humano de que se compone la sociedad. Los individuos tienden a identificar sus autoimagenes con lo que ellos valen para la sociedad. Aunque se haya emancipado de sus educadores y protectores, el hombre no lucha por diferenciarse en modo alguno del esquema que se le imprimió desde el principio. Así, la sociedad llega a constituirse de personas que se parecen cada vez más por sus costumbres, sus conductas y sus objetivos. Juzgar a un niño por sus éxitos lo despoja de espontaneidad. Durante sus primeros años, un niño es valorado, en general, no por sus éxitos, sino por lo que él mismo representa. Así, el niño evolucionará de acuerdo con sus aptitudes individuales. El mejoramiento de si mismo depende de la propia evaluación. Aquellos que logran mirarse con sentimiento humanitario lo bastante amplio como para tener por si mismo un respeto firme, son capaces de alcanzar alturas a las que la persona de salud normal nunca llegara. En cambio, quienes se consideran inferiores a raíz de sus insuficiencias y las superan por pura fuerza de voluntad, tienden a transformarse en adultos duros y amargados que se desquitaran contra congéneres que no tienen la culpa, mas aun, tal vez no sean capaces de modificar sus propias circunstancias aunque se lo propongan.

La acción: arma principal para promover el propio mejoramiento. A medida que un hombre crece y se mejora, toda su existencia se centra cada vez mas en torno de qué hace, quién lo hace adquiere una importancia cada vez menor.

Aunque la autoimagen sea, en realidad, el resultado de la propia experiencia, el hombre tiende a considerarla como algo que le ha sido otorgado por la naturaleza, se dan por sentados como realidades nacidas con la propia persona, cuando en rigor todo elemento importante de la relación del individuo con otras personas y con la sociedad en general es el resultado de un extenso ejercicio. Toda pauta de acción asimilada a fondo interferirá en las pautas de las acciones siguientes. Las dificultades radican menos en la índole del nuevo hábito que en apartar los hábitos del cuerpo, el sentimiento y la mente de sus patrones establecidos. Un cambio en la forma en que se ejecuta el acto, en toda su dinámica, por efecto del cual el nuevo método será, en todo sentido, tan bueno como el anterior.

De muchas partes del cuerpo no hay conciencia. La autoimagen completa es un estado raro e ideal. Todo cuanto hacemos esta de acuerdo con los límites de nuestra autoimagen y esta no representa más que un estrecho sector de la imagen ideal. Esa imagen puede ser disminuida o ampliada para que se ajuste a la mascara con arreglo a la cual ese hombre quiere ser juzgado por sus congéneres. Solo él mismo puede saber que parte de su apariencia externa es ficticia y cual genuina. Sin embargo, no cualquiera es capaz de identificarse con facilidad. La experiencia de otros puede ayudar considerablemente a ello.

La corrección sistemática de la imagen es más útil que la corrección de acciones aisladas. La corrección sistemática de la imagen constituye un método más rápido y eficaz que la corrección de las acciones y los errores aislados que presenta la conducta y cuyo número aumenta cuanto más pequeños son. Establecer una imagen inicial más o menos completa, aunque aproximada, posibilitara mejorar la dinámica general, en vez de enfrentar fragmentadamente las acciones aisladas.


Niveles de desarrollo

1° etapa: la actitud natural

Los niños como el hombre prehistórico hablan, caminan, corren, pelean, bailan y descansan por estas actividades que se ejecutan naturalmente, aunque tales acciones no son en modo alguno simples. Incluso la más simple de las acciones humanas es tan misteriosa como el retorno de la paloma al palomar desde largas distancias o la construcción de la colmena por las abejas. Las actividades naturales constituyen una herencia común.

2° etapa: individual

Donde ha tenido lugar la evolución siempre encontramos una etapa especial, individual, un estilo individual, que difiere de la manera natural, de ejecutar esta o aquella actividad. Cuando este método personal demostró poseer ventajas decisivas es adoptado por otros.

3° etapa: método y profesión

Cuando cierto proceso es susceptible de ejecutarse en varias formas, alguien puede advertir la importancia del proceso mismo, discerniendo algo en común entre las actividades individuales y definirá el proceso como tal. En esta etapa el proceso se consuma de acuerdo con un método específico que resulta del conocimiento y deja de ser natural.

El método aprendido desaloja las prácticas naturales

Las prácticas naturales han cedido gradualmente su lugar a métodos adquiridos, profesionales. La sociedad en general niega al individuo el derecho a emplear el método natural y antes de permitirle trabajar, lo obliga a aprender la manera aceptada de hacerlo. Todas las actividades empezaron como actividades naturales y llegaron a convertirse, por efecto de perfeccionamientos individuales, en sistemas y profesiones. (matemáticas, canto, la guerra)

Cuanto más simple una acción mas tarda en perfeccionarse. Todo hombre nace en un tiempo determinado y crece en una sociedad donde se encuentra con distintas actividades en varias etapas de desarrollo. Y actividades que en tiempos pasados solo se aprendían de manera natural hoy ni siquiera nos atrevemos a intentarlo debido a que existen para ello métodos aceptados. (cantar, bailar)

  • Volvemos a la necesidad de examinar y perfeccionar nuestra autoimagen, para poder vivir de acuerdo con nuestra constitución y nuestras condiciones naturales, no de acuerdo con una autoimagen que fue establecida por el azar, sin mayor conocimiento nuestro.

  • El estudio sistemática y la conciencia deben proporcionar a cada hombre los medios necesarios para indagar en todos los campos de acción, con el fin de encontrar para sí mismo un sitio donde pueda obrar y respirar libremente.

Dónde empezar y cómo

Es habitual distinguir, en la existencia humana, entre dos estados: vigilia y sueño. Definiremos un 3° estado: el conocimiento. El estado de vigilia se parece mas al de sueño que al de conocimiento (por la falta de conciencia)

Siempre se ha considerado que el sueño es un estado  conveniente para inducir mejoramientos en el hombre. El estado de vigilia parece apropiado para aprender procesos que suponen repetición y explicación, pero no sugestión.

Estado de vigilia: sensación, sentimiento, pensamiento y movimiento. Cada uno sirve como base para toda una serie de métodos de corrección.

La sensación incluye los 5 sentidos, y el sentido cenestésico

El sentimiento comprende las emociones

El pensamiento las funciones del intelecto

El movimiento los cambios temporales y espaciales del estado y las configuraciones del cuerpo y sus partes

Hablar sobre los componentes por separado supone una abstracción. Excluir cualquiera de los 4 solo se justifica al hablar de ellos. En la realidad, en el estado de vigilia no hay un solo instante en el que el hombre no emplee al mismo tiempo todas sus facultades.

Mejoramiento de procesos, a diferencia de mejoramiento de propiedades. La vida humana es un proceso continuo y debe mejorarse la calidad del proceso de corrección, no sus propiedades. Muchos son los factores que influyen sobre ese proceso y es preciso combinarlos para que este sea fluido y pueda ajustarse por sí solo. Cuando más claramente se entiendan los fundamentos del proceso mejores serán los resultados. Utilizar los defectos para mejorar. Corregir los movimientos constituye el mejor modo de mejorarse a sí mismo. La elección del movimiento como principal medio de mejoramiento se basa en las siguientes razones:

  1. La principal ocupación del sistema nervioso es el movimiento porque no podemos ejercitar los sentidos, el sentimiento ni el pensamiento en ausencia de una serie de acciones polifacéticas y sutiles que el cerebro ejecuta para sostener el cuerpo contra la fuerza de gravedad.

  2. La cualidad del movimiento es más fácil de distinguir. Tenemos un conocimiento más claro y seguro de la organización que tiene el cuerpo contra la tracción de la gravedad que sobre la ira, el amor, la envidia e incluso el pensamiento.

  3. Tenemos una experiencia más rica del movimiento

  4. La capacidad de moverse influye mucho sobre la propia valoración. Es probable que para la autoimagen de una persona su contextura física y su capacidad para moverse sean más importantes que cualquier otro factor.

  5. toda actividad muscular es movimiento

  6. Los movimientos reflejan el estado del sistema nervioso. Los impulsos del sistema nervioso activan los músculos, estos no pueden funcionar sin impulsos que los dirijan.

  7. El movimiento constituye la base del conocimiento. La mayor parte de lo que sucede dentro de nosotros permanece apagado y oculto hasta que llega a los músculos. Sabemos lo que sucede en nuestro interior no bien los músculos de nuestro rostro, corazón o aparato respiratorio se organizan de acuerdo con ciertos patrones, que nosotros conocemos como miedo, ansiedad, risa o algún otro sentimiento.

  8. Respiración es movimiento. Nuestra respiración refleja todo esfuerzo emocional o físico, así como cualquier trastorno. También es sensible a los procesos vegetativos. Solo se logra reorganizar la respiración en la medida en que se logra, para aquel fin, perfeccionar la organización de los músculos esqueléticos para mejorar la postura y el movimiento.

  9. Los goznes del hábito. Toda conducta constituye un complejo de  músculos, sensación, sentimiento y pensamiento que se movilizan. Debido a la estrecha proximidad existente entre la corteza motriz y las estructuras cerebrales relacionadas con el pensamiento y el sentimiento, así como la tendencia de los procesos de un sector del tejido cerebral a propagarse hacia los tejidos vecinos, un cambio radical en la corteza motriz no puede sino tener efectos paralelos sobre el pensamiento y el sentimiento. En esa situación es mucho más fácil efectuar cambios en el pensamiento y el sentimiento, puesto que la parte correspondiente a los músculos, por intermedio de la cual el pensamiento y el sentimiento llegan hasta nuestra conciencia, ha cambiado y ya no expresa mas las pautas que nos eran familiares. El hábito ha perdido su principal sostén, que son los músculos y se ha tornado más dócil al cambio.

Estructura y función

Todo el proceso de la vida puede descomponerse en 4 componentes: movimiento, sensación, sentimiento y pensamiento. Este último difiere en muchos aspectos del movimiento y es propio del hombre, así como la abstracción es exclusivamente humana (la armonía de la música, la geometría)

El cerebro necesita, para subsistir, cierto ambiente químico y cierta temperatura. Y todo organismo vivo contiene ciertas estructuras que dirigen y regulan la química y la temperatura del conjunto de tal modo que este pueda sobrevivir. De esto se encarga el sistema rínico que atiende los requerimientos internos individuales de cada organismo vivo. Estas estructuras son simétricas y hereditarias en todos los detalles de su disposición y funcionamiento. Un segundo grupo de estructuras cerebrales atiende todo lo concerniente a la expresión exterior de las necesidades internas vitales. La necesidad de sustentar el cuerpo y el sistema rínico crean impulsos internos que se expresan hacia el ambiente por el sistema límbico. Este grupo de estructuras tiene a cargo todo cuanto concierne a los movimientos del individuo en el campo de la gravedad y a la satisfacción de todos los impulsos internos, como el hambre y la sed, y la eliminación de productos residuales. Todas las maravillas que adjudicamos al instinto, como la construcción de nidos, colmenas, el retorno a ellas desde largas distancias, la confección de la tela de araña, se origina en estas estructuras.

Aquí se advierten propiedades específicas del sistema nervioso humano. A diferencia de lo que sucede con el sistema rínico que es hereditario y no cambia de un individuo a otro, los instintos no son estacionarios y definidos, varían entre un individuo y otro. La adaptación de los instintos a las exigencias de un ambiente nuevo puede llegar hasta el punto de acercarse a lo que solemos llamar entendimiento y aprendizaje.

Un tercer grupo de estructuras cerebrales se ocupa en las actividades que diferencian al hombre de los animales. El sistema supralímbico esta mucho más desarrollado en el hombre y de este sistema depende la delicada diferenciación de los músculos de la mano, multiplicando el número posible de pautas, ritmos y matices de cada operación, imparte igual sensibilidad a los músculos de la boca, garganta y aparato respiratorio.

La estructura y los tejidos de este sector del sistema nervioso son hereditarios, pero su función depende en gran medida de la experiencia individual, dependerá de todo cuanto haya afectado la formación de pautas o códigos en la corteza motriz durante el aprendizaje. La experiencia personal del individuo se convierte en un factor que determina el desarrollo estructural en medida no menor que los factores hereditarios mismos.

La actividad del tercer sistema es asimétrica (el lado derecho difiere del izquierdo), cuando la mano derecha es la dominante, el centro del lenguaje se forma en el lado izquierdo del cerebro, e inversamente. Se considera que esta oposición primaria constituye la base de nuestro concepto de opuestos en general.

El nexo de este 3° sistema con los centros de la emoción es considerablemente más débil que los fuertes lazos que tienen los sistemas anteriores. Las emociones fuertes como la ira o los celos, interfieren en el funcionamiento de este delicado sistema y confunden el pensamiento. Para decidirse por un pensamiento, es preciso sentir que es acertado o sea que se corresponde con la realidad subjetiva del individuo. Cuando acertado se corresponde objetivamente con la realidad, el pensamiento posee valor humano general. La cerebración no puede optar por si sola entre dos proposiciones, sino que aceptamos aquella que nos parece mas acertada y esto puede cambiar, por tanto la mayor parte de los procesos pueden ser reversibles o irreversibles pero en la realidad, la mayoría de los procesos son irreversibles, así como los procesos relacionados con el tiempo, porque él mismo lo es. Pocos procesos pueden volver atrás de modo que se reestablezcan las condiciones existentes antes del proceso. La cerebración desconectada de la realidad no constituye pensamiento, las contracciones musculares al azar no representan acción o movimiento.

Las vías nerviosas del 3° sistema son más largas y más complejas que las de los otros 2 sistemas. La mayor parte de las operaciones del 3° sistema se ejecutan por intermediación de los otros dos, aunque existen vías que permiten a aquel ejercer un control directo sobre los mecanismos ejecutores (reflejo). El proceso indirecto demora la acción misma. La base de la conciencia esta en la demora entre pensamiento y acción. Entre lo que se engendra en el sistema supralímbico y su ejecución por el cuerpo hay una demora. Esa dilatación entre un proceso intelectual y su traducción a la acción es bastante larga como para que esta pueda ser inhibida. Esa posibilidad de crear la imagen de una acción y demorar después su ejecución (trátese de diferirla o de impedirla) constituye la base de la imaginación y del juicio intelectual. La pausa permite al hombre aprender a conocerse. Que ejecutemos una acción no prueba en modo alguno que sepamos, así sea superficialmente, qué estamos haciendo o cómo lo hacemos. Confiamos a los organismos internos especializados para la ejecución de acciones, nuestros impulsos internos actúan automáticamente y hasta la acción más sencilla constituye un misterio. Si nuestra conciencia no esta despierta, hacemos lo que los sistemas cerebrales más antiguos hacen a su manera, aunque la intención de obrar provenga del 3° sistema, superior a ellos. La acción de los sistemas cerebrales inferiores, por ser automática y más rápida, determina que aquella parte de la acción relacionada con un sentimiento intenso sea ejecutada casi inmediatamente, en tanto que la relacionada con el pensamiento se presenta con lentitud. El conocimiento hace coincidir la acción con la intención.

El conocimiento no es indispensable para la vida. En el mayor numero de personas, los 2 sistemas antiguos se interrelacionan armoniosamente entre si. Ambos sistemas pueden satisfacer las necesidades básicas y ejecutar casi todas las acciones del hombre, incluso las que atribuimos a la inteligencia. El sistema supralímbico ni siquiera es indispensable para la vida social (abejas, hormigas). El conocimiento es una etapa nueva de la evolución. El sistema superior torna posible el conocimiento, es decir, la identificación de las necesidades orgánicas y la selección de los medios adecuados para satisfacerlas. Este sistema nos da la capacidad para juzgar, distinguir, generalizar, formular pensamientos abstractos, imaginar y mucho más. Conocer los propios impulsos orgánicos constituye la base del autoconocimiento humano. Comprender la relación entre esos impulsos y su origen en la formación de la cultura ofrece al hombre un medio, en potencia, para dirigir su vida.

La dirección del progreso

El desarrollo de las criaturas vivas sigue una dirección y en ese desarrollo, el hombre ocupa el peldaño más alto de la escalera. El hombre esta dotado no solo de una conciencia más desarrollada, sino también de una capacidad especifica de abstracción que le permite discriminar y saber que ocurre en su interior. En consecuencia, puede saber si sabe o no sabe algo. Es capaz de estimar su poder de abstracción y la medida en que lo utiliza, puede decir se esta empleando toda su capacidad de consciencia en algo y si comprende que no sabe algo.

Existe una diferencia fundamental entre conciencia y conocimiento. Conocimiento es conciencia junto con la comprensión de lo que sucede dentro de ella o de lo que ocurre en nuestro interior cuando estamos plenamente conscientes. A muchas personas les resulta fácil tener conocimiento del control de sus músculos voluntarios, pensamientos y procesos de abstracción. Mucho más difícil es tener conocimiento y control de los músculos involuntarios, los sentidos, las emociones y las aptitudes creativas. Sin embargo, no es imposible. Actuamos como un todo, por más que esa totalidad no sea muy perfecta. Los cambios que se operan en las partes donde el control es fácil afectan asimismo el resto del sistema, con inclusión de aquella sobre las que no tenemos poder directo. Nuestro trabajo consiste en un método de ejercitación que convierte esa influencia, al principio indirecta, en conocimiento claro. (También se aplica al yoga). Ejercitación del poder de la voluntad y del autocontrol, corrección de sí mismo, mejoramiento y ejercitación del conocimiento. El desarrollo normal es en general armonioso. En el curso de desarrollo, las partes crecen, se mejoran y fortalecen de manera tal que el conjunto siga su camino pero no solo ofrece ventajas por ejemplo en la medida en que la abstracción verbal se torna mas cabal y eficaz, el pensamiento y la imaginación del hombre se vuelven más ajenos a sus sentimientos, sus sentidos e incluso sus movimientos. Las estructuras usadas para pensar tienen un nexo lejano con las que se encuentran en relación estrecha con el sentimiento. Solo hay pensamiento claro cuando no hay sentimientos fuertes que distorsionen la objetividad. Por lo tanto, una condición necesaria para la existencia del pensamiento eficaz es una retracción continua respecto de los sentimientos y sensaciones propioceptivas. Sin embargo, aun en caso de que el pensamiento eficaz constituya el factor de la discordia, lo más importante para el individuo es un desarrollo armonioso. El pensamiento creativo y espontáneo debe mantener nexos con las estructuras cerebrales primitivas. El pensamiento abstracto que no se nutre de vez en cuando en nuestras fuentes más profundas se convierte en una fabrica de meras palabras, vacías de todo autentico contenido humano. El pensamiento que no se desarrolla armoniosamente con el resto de la persona puede llegar a constituir un obstáculo para el desarrollo. En el caso del hombre este desarrollo es acompañado por muchas dificultades debido a la relativa novedad que representa el conocimiento en la escalera de la evolución.


Observaciones generales (totalmente validas para yoga)

Solo aquellas actividades que son fáciles y agradables se convierten en parte de la vida habitual del hombre y le sirven en todo momento. Las acciones de ejecución difícil, que exigen al hombre vencer por el esfuerzo su oposición interna, nunca llegaran a integrar su vida diaria y a medida que envejezca perderá por completo su capacidad para ejecutarlas. Esto no significa que debamos evitar todo cuanto parezca difícil o no emplear la voluntad para superar obstáculos, sino que debemos diferenciar claramente entre mejoramiento de nuestra capacidad y esfuerzo por el esfuerzo mismo. Más nos vale dirigir la fuerza de voluntad a mejorar nuestra capacidad, pues al término del proceso podremos ejecutar nuestras acciones con facilidad y comprensión de ellas. En la medida en que aumenta nuestra capacidad, disminuye la necesidad de esfuerzo consciente. La gente que sabe como obrar eficazmente lo hace sin mayor preparación, los hombres de gran fuerza de voluntad tienden a emplear demasiada energía, en vez de utilizar con mayor eficiencia energías menores. La persona que confía sobre todo en su fuerza de voluntad desarrolla su aptitud para esforzarse y se acostumbra a aplicar enorme cantidad de fuerza a acciones que podría ejecutar con energía mucho menor si la dirigiera y graduara en la forma adecuada. De ambas formas se alcanzara por lo general el objetivo pero la 1° puede causar un daño considerable. Podemos afirmar que aquellos movimientos que encontramos difíciles nos lo parecen porque no los ejecutamos correctamente. Para entender el movimiento debemos sentir, no esforzarnos. Para aprender necesitamos tiempo, atención y discriminación, para discriminar necesitamos sentir. Para aprender debemos agudizar nuestras facultades de sentir y si intentamos hacer la mayor parte de las cosas por pura fuerza lograremos precisamente lo opuesto de lo que necesitamos. Mientras que aprendemos a actuar debemos contar con la libertad necesaria para prestar atención a lo que sucede en nuestro interior, pues en esas condiciones nuestra mente estará clara, la respiración será fácil de controlar y no habrá tensión creada por el esfuerzo.

Si un hombre no siente, no puede notar diferencias y desde luego, no es capaz de distinguir entre una acción y otra. Sin esa capacidad para diferenciar no puede haber aprendizaje, ni puede aumentar la capacidad de aprender. La cuestión no es simple, porque los sentidos humanos se relacionan con los estímulos que los ponen en acción, de modo que cuando el estimulo es mas pequeño la discriminación es mas aguda. El control más delicado y perfecto del movimiento solo se alcanza mediante el aumento de la sensibilidad, es decir, mediante una capacidad mayor para sentir diferencias.

Corregir una postura o un movimiento defectuoso habitual es sumamente difícil, aun después de haberlo descubierto. Es preciso corregir tanto el defecto como la forma en que se presenta la acción. Es imposible modificar el hábito a partir de la mera sensación. Es preciso efectuar algún esfuerzo mental consciente hasta que la posición ajustada deja de parecer anormal y se transforma en hábito.

Pensar al actuar. Escuchar las instrucciones al mismo tiempo que ejecuta el ejercicio y efectuar las modificaciones necesarias sin detener el movimiento. En esta forma, aprende a actuar mientras piensa y a pensar mientras actúa, esto constituye un peldaño mas arriba en la escalera de la capacidad. Al término de una lección ejecutada correctamente, se sentirá fresco y relajado como después de haber dormido bien o haberse tomado un día de descanso. Si no ocurre así, probablemente se deba a que los movimientos se han efectuado con excesiva rapidez y sin prestar atención a la respiración. La velocidad del ejercicio debe ajustarse siempre al ritmo de la respiración. A medida que la organización del cuerpo se perfecciona, la respiración empieza a ajustarse automáticamente a los diferentes movimientos.


Algunas sugerencias prácticas

Es conveniente repetir un mismo movimiento centenares de veces, tanto con mayor lentitud como con la mayor rapidez posibles pero recordando que rápido no significa apresurado.


Lección 1 ¿Qué es una postura correcta?

El sistema nervioso y la estructura ósea se desarrollan juntos bajo la influencia de la gravedad, en forma tal que el esqueleto es capaz de sostener el cuerpo sin gastar energía pese a dicha tracción. Si los músculos tienen que cumplir la tarea del esqueleto, no solo gastan innecesariamente energía, además se ven impedidos de cumplir su principal función, que es la de modificar la posición del cuerpo, es decir, la del movimiento. Cuando la postura es deficiente, los músculos están haciendo parte de la tarea propia de los huesos. Los músculos que contrarrestan la acción de la gravedad no tienen conciencia de su acción. Nos damos cuenta de su acción solo cuando interrumpimos esa actividad o la reforzamos, es decir, cuando el cambio voluntario se consuma con clara conciencia. Nuestros sentidos no registran esa contracción que existe, permanente y normal, antes de que ejecutemos un acto deliberado. En esto intervienen los impulsos eléctricos que se originan en distintas fuentes dentro de nuestro sistema nervioso. Un grupo de ellos produce la acción intencional, el otro provoca la contracción de los músculos que contrarrestan la gravedad, hasta que ese trabajo compensa exactamente la tracción de aquella. La postura erguida es mantenida por una parte antigua del sistema nervioso. La posición vertical y todo cuanto supone es organizada por una sección especial de nuestro sistema nervioso, ejecutora de mucho trabajo complejo del que solo tenemos un atisbo en la consciencia. Esa sección es una de las más antiguas en la evolución de la especie humana, es más antigua que el sistema voluntario. La organización de esa postura depende de un sistema que funciona en forma automática, independientemente de la voluntad individual, todos los seres humanos deberían erguirse de la misma forma pero la realidad es habitualmente más simple y a la vez más compleja de lo que parece a primera vista. Ni siquiera el instinto actúa en forma del todo automática, y las cosas que hacemos deliberadamente no están divorciadas por completo del instinto.

Los instintos del hombre se han tornado débiles en comparación al de los animales. No todo infante empieza a respirar en el momento que nace y es preciso aplicar una acción vigorosa para que inhale por primera vez. Lo mismo se aplica a la actividad de mamar. El hombre no cuenta con instintos certeros que lo guíen sin error al caminar o al hacer otro movimiento o siquiera en la actividad sexual. En cambio, su capacidad para aprender es incomparablemente mayor que la de cualquier otra criatura viva. Esa capacidad nos sirve en reemplazo de instintos poderosos, donde ni siquiera los más ligeros cambios pueden operarse sino con grandes dificultades. El hombre aprende sobre todo de su experiencia, el animal de la experiencia de la especie. En los animales las conexiones internas del sistema nervioso se encuentran predeterminadas y basta un mínimo de experiencia para imprimir permanentemente la función. En el hombre las células solo están dotadas de la capacidad de establecer libremente cualquier combinación de patrones que la experiencia proporcione. Esos patrones, creados por la experiencia individual y no por la experiencia colectiva de la raza humana, son permanentes mientras la experiencia perdura en forma estable (el idioma).

Al caminar, erguirse o sentarse, el cuerpo humano pasa necesariamente, por la posición vertical estable, que no necesita energía. Empero, en los casos en que los movimientos no se adecuan perfectamente a la gravedad, el paso del cuerpo por la posición estable no se define claramente y los músculos siguen haciendo trabajo innecesario. Para mantener las posturas de estar de pie y sentado, que son posiciones de estabilidad, no se requiere esfuerzo alguno. En el estado estable solo hace falta un mínimo de energía para iniciar un movimiento y en consecuencia, no hace falta ninguna para mantenerse en reposo.

El sentido kinestésico de nuestros músculos nos hace saber si nos encontramos en posición estable.

Todo cuanto tiende a disminuir la sensibilidad del poder de discriminación retarda la respuesta a los estímulos. La postura será reajustada cuando su divergencia respecto de la posición estable ya sea considerable, es decir, cuando el ajuste se haya tornado urgente y exija mayor esfuerzo muscular. Ello reduce aun más la conciencia precisa del cambio, todo sistema de acción y control ha pasado a tener dimensiones más groseras. Por ultimo, habrá serios fallos en el control e incluso, daño del sistema.

El dolor que socava la confianza en el propio cuerpo y en sí mismo es la principal causa de las desviaciones respecto de la postura ideal.

Debemos aprender a reconocer aquellos esfuerzos musculares que, como consecuencia del hábito, están normalmente ocultos de nuestra mente conciente. Si pudiéramos librarnos de ese esfuerzo superfluo reconoceríamos la posición estable ideal con mayor claridad. En ese caso habríamos retornado a la etapa en que desaparece todo esfuerzo muscular voluntario por mantener el equilibrio, pues este es conservado solo por las partes antiguas del sistema nervioso, que encuentran para cada uno de nosotros la mejor posición compatible con la estructura física hereditaria del individuo. Una buena posición vertical es aquella a partir de la cual bastara un esfuerzo muscular mínimo para mover el cuerpo con la misma facilidad en cualquier dirección que se desee. Ello significa que en la posición erguida no debe haber esfuerzo muscular alguno que se derive del control voluntario.

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